Se le conoce como el arte de balancear la energÃa. Su origen se remonta a los más antiguos métodos de sanación oriental. Aunque es de origen chino, fue un japonés Tokujiro Namikoshi quien investigó el cuerpo humano y sistematizó la presión de los dedos en puntos especiales del cuerpo para reorientar la energÃa.
Ayuda en la recuperación de diversos males como la ciática, los enfriamientos musculares, la presión alta, el asma, la depresión, problemas de masticación, insomnio, estrés, desórdenes digestivos, migrañas, entre otros.
El shiatsu favorece el correcto movimiento de la energÃa que circula por el cuerpo.
Para lograr este efecto positivo y reorientar la energÃa, el terapeuta debe aplicar diferentes grados de presión sobre los meridianos y sobre zonas especÃficas del cuerpo del paciente para equilibrar la energÃa en órganos, glándulas, músculos, nervios, sangre y en todo el organismo.
También se realizan estiramientos y rotaciones que ayudan a alcanzar la armonÃa en el sistema energético.
Las sesiones se realizan en el suelo, sobre una colchoneta fina o una manta. Mientras el paciente está acostado boca abajo o sentado en una silla, el terapeuta inicia una sesión de una hora u hora y media. La terapia garantiza el alivio de muchos males.




