Mo Zi, vivió entre los años 476 y 390 a.c. en el reino de Song, escribió en el Exégesis, Libro IV, Capítulo XV “Amor Universal” un texto que pese al tiempo mantiene actualidad:
Ante la pregunta “¿Si ahora hay desaprobación, cómo podremos alterar las condiciones?”
Mo Zi respondió: “Usando el patrón del amor universal y de beneficio mutuo cambiaría aquello. Mira a los habitantes de un país como si fueran de tu propio país, mira a los integrantes de una familia como si fueran de la tuya propia, mira el cuerpo de un hombre como si fuera el tuyo propio. Si esto es así y los señores feudales se aman mutuamente no habrán más bárbaras guerras, los jefes de familias se amarán mutuamente y no se robarán uno a otro; si ente el Gobernante y sus funcionarios existe amor, entonces habrá lealtad; si entre los padres y el hijo existe amor, entonces habrá caridad y amor filial; si entre el hermano mayor y el hermano menor existe amor, entonces habrá armonía.
Si todos los hombres bajo el cielo tuvieran entre ellos amor filial; habrá fortaleza y no existirá debilidad, los muchos no ejercitarán coerción sobre los pocos; los ricos no vejarán al pobre, los agraciados no se enorgullecerán frente al desgraciado; el estafador no engañará al tonto.
Lo que es la causa de toda desgracia, robo, odio y resentimiento bajo el cielo no surgirá, el nacimiento del amor mutuo es la apología del hombre benevolente”.




