Es frecuente escuchar citas del famoso filósofo chino Confucio (551- 479 a.c.), como: “De cada tres, uno será mi maestro”; “Repasa lo que has aprendido y renovarás tu conocimiento”; “Escucha lo que dicen y observa lo que hacen”; “No hagas a otro lo que no quieres que te hagan a ti”, entre otros.
Confucio, además de ser un gran pensador y pedagogo, fue el creador de la escuela confuciana y es considerado uno de los gigantes de la cultura mundial. Su influencia sigue presente en el modo de pensar y de actuar de los chinos que viven en ultramar. Muchos académicos occidentales son asiduos investigadores de su ideología y Las Analectas, compilaciones de las declaraciones de Confucio son el clásico más ortodoxo.
La ciudad de Qufu, ubicada en la parte sur de la provincia de Shandong es el pueblo natal de Confucio y es considerada, cuna de la antigua civilización china. Numerosos turistas visitan allí, el templo, la Mansión, y el Bosque (tumba), lugares donde visitantes occidentales pueden recibir cursillos de las seis artes (ritos, música, tiro con arco, conducción de coches, caligrafía y matemáticas).
Un año después de la muerte de Confucio, se construyó un Templo para conmemorarlo. Este recinto se convirtió en el lugar donde emperadores de diversas épocas ofrecían sacrificios a Confucio.
Construido sobre la base de un terreno de 218,000 m2, el famoso Templo está formado por nueve patios sucesivos, que albergan edificios con 466 piezas en total. Cuenta con tres palacios, una torre, una terraza, tres templos, dos filas de casas laterales, dos estudios, dos salones, así como 54 puertas y pórticos de honor.
En su interior se puede apreciar una buena cantidad de reliquias culturales, entre las que destacan aproximadamente 2,000 telas con diversos tipos de caligrafía.




