Su técnica se basa en la juiciosa y sabia colocación de agujas metálicas en puntos del cuerpo humano determinados, según algunas leyes creadas a partir de concepciones cosmogónicas chinas.
La acupuntura nació en el fértil valle del rÃo Amarillo, en las costas septentrionales del mar de China. Desde allà su práctica se extendió a todo el imperio chino; luego, más allá de sus fronteras, hacia todo el continente asiático, desarrollándose principalmente en Corea y Japón, llegando hacia el siglo XVII a los confines de Eurasia y Africa, para alcanzar por último al mundo occidental.
La acupuntura puede aplicarse en un gran número de enfermedades. En China se considera que cura alrededor de 60 y es muy útil en más de 200. Su efectividad es notoria como analgésico, anestésico y antiespasmódico. Actúa asimismo como regulador y equilibrador del sistema nervioso central, periférico y neurovegetativo.
En Occidente, donde predomina la medicina alopática, la acupuntura es útil en dos grandes grupos de enfermos; en quienes padecen enfermedades crónicas que no responden al tratamiento habitual o presentan reacciones secundarias frente a los medicamentos, y en pacientes para los cuales no hay una terapéutica eficaz.




